Todas tuvimos o tenemos alguna amiga que se enamoro.
No hay nada mas gratificante que ver a tu amiga enamorada, mas que nada porque ves que esta feliz.
A pesar de tener que escuchar millones de veces la misma historia de como se conocieron, de su primer encuentro, tener que aguantar que se cuelgue en su nube, que te pase conversaciones enteras o que te muestre los mensajes que le manda, vos soportas todo eso y al final te terminas acostumbrando porque sabes que vos estarías igual y también porque sabes que ella esta disfrutando de un momento hermoso.
A veces es irónico cuando te pide algún consejo sobre lo que puede hacer o decir por alguna pelea o por alguna situación cuando vos ni siquiera tenes novio. Pero a pesar de todo eso tratas de aconsejarla de la mejor manera o de por lo menos mostrarle tu punto de vista.
¿Lo malo de esto? A decir verdad no hay nada malo con que este enamorada sino que lo malo se da cuando te enteras que la cuernio, cuando cortan o cuando ese amor es imposible. Ahí es cuando aparecen las ganas de hacer todo lo posible para que estén juntos, las ganas de matarlo, de decirle millones de cosas y si es necesario lo odias tanto como tu amiga. Te sale ese instinto de amiga protectora. Pasas a ser como un payasito para poder levantarle el animo, le prestas tu hombro para que llore y la escuchas todas las veces que sea necesario con tal de que se olvide de todo. Y si ese amor es "imposible" seguís con la misma esperanza, que tiene tu amiga, que tal vez algún día alguno tome la iniciativa y por fin estén juntos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario